Gianni Infantino, presidente de la FIFA, el organismo rector del fútbol mundial, se encuentra en medio de la controversia después de que CONCACAF, la federación que rige el fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, exigiera en un comunicado el domingo una «revisión exhaustiva» de su presidencia.
Infantino se metió en problemas tras anunciar un plan para crear una filial comercial destinada a gestionar los torneos insignia de la FIFA, abriendo la puerta a que inversores privados adquieran participaciones minoritarias.
La propuesta fue recibida con casi un rechazo unánime, ya que la UEFA, organismo rector del fútbol europeo, votó en contra y aseguró que boicotearía la Copa del Mundo si se aprobaba. Más tarde, la decisión fue respaldada por CONCACAF y la AFC, la federación que rige el fútbol asiático.
El plan controvertido se descartó rápidamente, pero podría haber causado daños irreparables a la reputación de Infantino.
El domingo, CONCACAF emitió un comunicado en el que afirmaba que «la unidad había prevalecido», pero también cuestionaba la toma de decisiones detrás de la propuesta, calificándola de «un síntoma de un liderazgo que ha dejado de poner al fútbol en primer lugar».
«Este reciente acto unilateral y flagrante de mala gobernanza y liderazgo sigue un patrón de errores y comportamientos similares. Es imperativo realizar una revisión exhaustiva de esta presidencia», afirmó CONCACAF en su comunicado.
La UEFA ya había admitido en un comunicado haber «perdido la confianza» en Infantino a raíz de ese plan. El presidente Aleksander Čeferin afirmó que «ninguna opción debe quedar fuera de la mesa» respecto al futuro de la dirección de la FIFA.
Este desarrollo no podría haber llegado en peor momento para Infantino, que está preparado para presentarse a un cuarto mandato como presidente de la FIFA en marzo de 2027.
Este lunes, la Football Association of Wales (FAW) confirmó «la retirada de su apoyo» a la candidatura de Infantino. La Football Association de Inglaterra, la asociación de fútbol más antigua del mundo, hizo lo propio unas horas más tarde.
Los estatutos de la FIFA contemplan mecanismos para destituir al actual presidente, como ocurrió con su predecesor, Joseph Blatter, en diciembre de 2015. Sin embargo, haría falta que 43 países miembros activaran una moción de censura contra Infantino.
La fecha límite para que se presenten candidaturas para la votación de marzo de 2027 es el 18 de noviembre. Hasta la fecha, Infantino ha ido sin oposición en sus dos reelecciones, tras derrotar al jeque Salman bin Ibrahim Al Khalifa en el Congreso Extraordinario de la FIFA de 2016, donde fue designado por primera vez.
Los medios deportivos han sugerido posibles candidaturas, entre ellas el propio Čeferin, Nasser Al-Khelaifi —presidente del Paris Saint‑Germain y de la Asociación Europea de Clubes de Fútbol— y Víctor Montagliani, presidente de CONCACAF y, actualmente, vicepresidente de la FIFA, aunque ninguno ha confirmado su interés hasta el momento.