El Banco Popular de China (PBoC) y el Banco Central de Argentina (en español, BCRA) firmaron la renovación de su acuerdo bilateral de swap de divisas por un monto total de 130 mil millones de renminbi (aproximadamente 13 mil millones de dólares estadounidenses).
A diferencia de los acuerdos anteriores, el nuevo convenio amplía la madurez del swap de tres a cinco años. Según el anuncio oficial, este plazo más largo busca “proporcionar una mayor previsibilidad respecto a la continuidad de este instrumento”.
La traza activada de RMB35 mil millones (aproximadamente US$5 mil millones), que se extrajo por primera vez a principios de 2023, permanecerá vigente.
“Su propósito es apoyar la estabilidad financiera en Argentina y promover el comercio y la inversión entre ambos países”, indicó el BCRA.
El organismo monetario, encabezado por Santiago Bausili, añadió: “La renovación de los acuerdos refuerza la estrecha cooperación entre nuestras dos instituciones y la excelente relación que han mantenido a lo largo de los 17 años desde el primer acuerdo”.
El acuerdo de swap, vigente desde 2009 y renovado de forma periódica, es una de las principales herramientas del BCRA para fortalecer las reservas internacionales y gestionar la liquidez en moneda extranjera.
Cómo funciona el acuerdo
El swap permite al Banco Central operar bajo dos modalidades. La primera implica cuentas en territorio, donde los fondos permanecen dentro del sistema financiero de China y se benefician de costos de financiamiento más bajos.
La segunda es la modalidad offshore, que permite convertir yuanes en dólares estadounidenses para su uso en transacciones internacionales, proporcionando una mayor flexibilidad en la gestión de las reservas.
En la práctica, el swap funciona como una línea de intercambio de divisas entre los dos bancos centrales. Argentina puede acceder a yuanes para realizar transacciones autorizadas, como pagar importaciones, sin recurrir a sus propias reservas en dólares. A cambio, el BCRA proporciona pesos a su homólogo chino y posteriormente debe revertir la operación, más los intereses.
Según Bausili, la porción activada del swap puede utilizarse sin necesidad de aprobaciones adicionales, lo que la convierte en una herramienta importante para la gestión de liquidez del banco central.
El debate sobre el futuro del swap surge mientras el gobierno argentino impulsa una reforma de la carta orgánica del BCRA, cuyo debate entre los legisladores se espera que inicie en agosto.
Publicada originalmente en Ambito.