El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el miércoles un plan por AR$2 billones (US$1,3 mil millones a la tasa oficial) para reactivar la concesión de hipotecas en Argentina.
“Los 2 billones de pesos que se subastarán proporcionarían soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias”, afirmó durante una conferencia de prensa la mañana del miércoles
El dinero provendrá del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (en español, FGS), que garantizará depósitos a largo plazo en los bancos para que estos, a su vez, puedan otorgar más préstamos hipotecarios.
El FGS es un fondo soberano gestionado por la entidad estatal de pensiones ANSES. Actúa como reserva para garantizar el pago de pensiones ante una crisis económica o una caída en los ingresos fiscales.
Comentando sobre el anuncio, la correduría Puente señaló que el esquema no es nuevo, ya que una iniciativa similar se llevó a cabo durante el primer mandato de la expresidenta Cristina Kirchner (2007-2011).
“Se hizo en 2009, tras la crisis financiera internacional, cuando el FGS subastó depósitos a plazo fijo para que los bancos pudieran financiar la compra de automóviles fabricados en el país”, dijo la firma.
Qué significa para la construcción
Caputo afirmó que el plan busca corregir un problema estructural en el mercado de hipotecas argentino.
“El stock de préstamos hipotecarios en Argentina apenas alcanza dos puntos del PIB”, afirmó, añadiendo que, a modo de comparación, la cifra en Chile es “aproximadamente 27%.”
En Estados Unidos, esa cifra es del 75%, lo que deja “un enorme margen de crecimiento.”
Caputo también señaló que la iniciativa será un “impulso muy significativo para el desarrollo de este mercado y para la economía en general.”
La construcción figura entre los mayores beneficiarios, y necesita ayuda. El congelamiento de las obras públicas por parte del gobierno ha dejado la actividad un 20% por debajo de su nivel de noviembre de 2023, según las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
Según la firma de investigación CEPA (Centro de Economía Política Argentina), el sector ha perdido más de 1.600 empresas y 80.000 empleos en ese periodo.
Reactivar la construcción fue también uno de los puntos que señaló la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, durante su reciente visita al país.
Preguntada por Herald, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, calificó la decisión como “positiva”, aunque reconoció que “el volumen no es mucho” hasta ahora.
Caputo dijo que los AR$2 billones se asignarán mediante subastas de AR$200 mil millones (US$132 millones) cada una. La primera se ha fijado provisionalmente para la primera semana de septiembre.
Weiss especuló que se abrirán más cuotas a medida que se agote ésta, añadiendo que el plan hará despegar las ventas de viviendas: cuando se acabe el stock de casas terminadas, comenzarán a construir nuevas.
Los bancos están optimistas, pero esperan los detalles
Weiss confirmó que los bancos están “entusiasmados”, opinión que compartieron varios prestamistas consultados por Herald, que pidieron no ser identificados.
“Es una medida que está en línea con todo lo relacionado con la recuperación de la economía, y pone mucho en movimiento”, señaló una fuente. “Muchas pequeñas y medianas empresas están ligadas a la construcción y la renovación, y creo que esto va en esa dirección.”
Otros son más cautelosos. La Asociación de Bancos Públicos y Privados de Argentina (ABAPRA) dijo que aún está evaluando el anuncio para determinar su alcance y cómo funcionaría.
También señalaron que no habían mantenido “conversaciones previas con el equipo económico sobre esta iniciativa.”
La asociación reconoció que la medida equivale a “una intervención de política pública destinada a proporcionar liquidez al mercado hipotecario.”
Sin embargo, subrayaron que era importante que el programa “garantice condiciones de acceso para todas las instituciones financieras, de modo que pueda contribuir al desarrollo de la financiación hipotecaria de forma amplia y equilibrada.”
Foto de portada: El ministro de Economía, Luis Caputo (centro), flanqueado por el director general del FGS, Juan Cruz Micele (izquierda) y el segundo subdirector del Banco Central, Baltasar Romero Krause (Crédito: gobierno argentino).