Los anuncios de inversión no logran calmar a los mercados mientras el riesgo país alcanza su máximo de 2026

2 octubre, 2026

La “Semana de Argentina” que tuvo lugar en París durante los últimos días estuvo llena de anuncios de inversión y de iniciativas gubernamentales para atraer capital extranjero.

Los anuncios de proyectos de inversión en energía, minería y la industria automotriz, por ejemplo, totalizaron US$27 mil millones.

También se confirmó que la Decisión Final de Inversión (DFI) para Argentina LNG —la mayor inversión de la historia reciente del país, por US$51 mil millones— se firmará el 26 de noviembre. Este proyecto permitirá exportar el gas de Vaca Muerta en forma de gas natural licuado (GNL).

Otro avance fue el Programa de Ciudadanía por Inversión de Argentina, una iniciativa que permitirá a las personas tramitar la ciudadanía mediante una contribución de US$350,000 al gobierno o la compra de un bono público por US$800,000.

Sin embargo, el problema es que ni siquiera esa batería de anuncios logró calmar al mercado.

El ejemplo más claro de ello es que el índice EMBI+ de JPMorgan para Argentina, conocido como «riesgo país», que refleja la tasa de interés que Argentina pagaría para obtener financiación en el exterior, no ha dejado de subir.

Al cierre del viernes, el riesgo país se ubicó en 650 puntos, el nivel más alto desde diciembre de 2025.

El índice se deriva del rendimiento de los bonos de la deuda de ese país en el mercado internacional de crédito. Esto implica que si el valor de los bonos cae, el riesgo país aumenta.

Los problemas globales se agravan por dinámicas locales

La volatilidad de Argentina no ocurre en un vacío. Durante semanas, los bonos de las principales economías globales han vivido una venta masiva. Eso provocó un aumento en el rendimiento para contrarrestar la caída de precios.

Esa venta masiva respondió a una combinación de factores: inflación global al alza, preocupaciones por elevados niveles de gasto y la competencia por financiación con grandes empresas que impulsan el desarrollo de la inteligencia artificial (conocidas como «hyperscalers»).

Por ejemplo, el rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años —un termómetro de la economía mundial— alcanzó 5,34% esta semana, su nivel más alto desde 2004.

Los analistas de la firma de corretaje Portfolio Personal Inversores (PPI) explicaron en su último informe que, si bien Argentina siguió la tendencia global, lo hizo con “una corrección significativamente mayor” que otros mercados emergentes.

El informe señala que esto se debe a una serie de «incertidumbres locales» por las que los inversores exigen una prima adicional.

Incertidumbre de cara a 2027

Uno de los puntos destacados fue la desaceleración en las compras de reservas por parte del Banco Central en los últimos meses.

Ese efecto se sintió fuertemente en septiembre, cuando el banco apenas acumuló un saldo neto de US$473 millones, el balance mensual más bajo de 2026. En comparación, adquirió US$768 millones en agosto y US$2 mil millones en julio.

Esto, a su vez, genera dudas sobre la financiación en dólares del gobierno. En 2027, la administración de Milei deberá enfrentar vencimientos de casi US$25 mil millones. Casi US$12 mil millones pertenecen a tenedores de bonos privados, mientras que US$7,5 mil millones son para el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“El contexto global ayuda a explicar la dirección de las caídas, pero los factores internos continúan amplificando su magnitud y el incremento del costo de la financiación soberana”, añadió el informe de PPI, al referirse a la incertidumbre política respecto a las elecciones de 2027, ya que la dolarización de los inversores ejerce presión sobre el tipo de cambio durante los periodos previos a las elecciones.

Valentina Herrera

Valentina Herrera

Soy redactora en Radios Tucumán y me apasiona contar las historias que ayudan a comprender nuestra provincia y a descubrir a quienes la hacen avanzar. Escribo sobre actualidad, cultura, sociedad, turismo y tendencias, siempre con una mirada cercana, curiosa y profundamente tucumana.