La comunidad cinematográfica de Buenos Aires activó las alarmas este miércoles tras las intensas lluvias que inundaron las nuevas instalaciones de almacenamiento del Museo de Cine Pablo Ducrós Hicken, ubicado en Parque Patricios, poniendo en riesgo parte de su archivo no cinematográfico.
Entre los materiales afectados se encontraban libros, revistas, documentos y carteles, tras desbordarse el agua dentro del edificio de la avenida Amancio Alcorta, donde la primera fase del traslado del museo había concluido recientemente.
La Asociación Amigos del Museo del Cine, una institución defensora independiente del gobierno municipal, publicó videos de la inundación en Instagram, en las que se ve a los trabajadores del museo tratando de rescatar cajas de cartón mojadas que contenían materiales del museo.
«Compartimos nuestra profunda preocupación por las condiciones en el nuevo sitio del Museo del Cine de Buenos Aires, ubicado en la avenida Amancio Alcorta», escribieron.
«Tras la primera fase de traslado del archivo no cinematográfico y de la biblioteca, esta es la situación actual —todavía no se ha empezado a desempaquetar. Esperamos que la ciudad tome medidas urgentes al respecto», añadieron.
Una colección en movimiento
El museo no ha contado con un edificio propio oficial desde su fundación en 1971. El mes de junio pasado, su reconocida directora, archivista e historiadora Paula Félix Didier fue destituida por las autoridades municipales, decisión que provocó una fuerte protesta en la comunidad cinematográfica.
El museo, que tiene su exhibición principal y su sala de cine en Agustín Caffarena 51, había comenzado a mover su colección desde un edificio en la avenida Paseo Colón, en La Boca.
«Cuando nos enteramos de que la colección tenía que desplazarse desde Paseo Colón, advertimos sobre la necesidad de contar con un edificio que cumpliera con los requisitos adecuados, dada la información que alberga y el tipo de patrimonio que conserva», declaró la secretaria de la asociación, la doctora María Valdez, al Herald.
«Descubrimos que el nuevo edificio en Amancio Alcorta no reunía las condiciones adecuadas. Es una especie de almacén. La Asociación se reunió con las autoridades para revisar esta situación, y se nos aseguró que el edificio cumplía con los requisitos, y confiamos de buena fe», añadió Valdez, una profesora universitaria y experta en cine latinoamericano y argentino.
El proceso de reubicación, que Valdez describe como “algo desorganizado”, estaba previsto que comenzara a finales de septiembre. Las instrucciones indicaban empacar todo en el edificio de Paseo Colón —incluidas fotografías, materiales de escenografía y la biblioteca— y dejarlo listo para la mudanza entre el 22 de septiembre y el 5 de octubre.
«Pero el 29 de septiembre, los empleados del museo recibieron la orden de vaciar el edificio en 48 horas. Por lo tanto, entendemos que el edificio de Amancio Alcorta no había recibido todas las modificaciones básicas necesarias», dijo Valdez.
La explicación oficial
«Debido a las intensas lluvias [el martes], una bomba de drenaje dejó de funcionar correctamente, provocando que el agua se desbordara en el almacén principal del nuevo sitio», confirmó la ciudad en un breve comunicado.
Las imágenes de la colección en cajas del museo del cine, descansando en un almacén inundado, fueron rápidamente difundidas por los miembros de la comunidad cinematográfica local.
«Después de mover el Museo del Cine de Buenos Aires una y otra vez a una nueva sede, aquí está el infierno tan temido. Lo único que no debería ocurrir: está inundado», escribió el cineasta y exdirector del Festival de Cine de Buenos Aires, Sergio Wolf, en Instagram.
La nueva instalación, propiedad del empresario de arte Andrés Buhar y alquilada a la ciudad por AR$68,875,000 (aproximadamente US$45,000), se encuentra actualmente en obras de renovación, construcción y acondicionamiento “para adaptar los espacios de trabajo y garantizar la preservación de los bienes del patrimonio con las salvaguardas necesarias”, según el comunicado.
La ciudad añadió que el problema de las inundaciones fue “solucionado de inmediato”.
«Aún no conocemos la magnitud de los daños.»