Aunque aún no se han publicado las cifras de la actividad económica de septiembre, los datos de agosto sugieren que Argentina está en camino de entrar en una recesión técnica en el tercer trimestre del año.
Las últimas cifras reflejan una actividad económica débil, tal como lo mide el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), un indicador adelantado del PIB trimestral publicado por el instituto nacional de estadística INDEC.
En julio, el EMAE cayó casi un 3% frente al mes anterior, marcando la caída más pronunciada desde la pandemia y la primera caída de esa magnitud en al menos dos décadas que no estuvo motivada por una devaluación del peso o una crisis internacional.
En agosto, los economistas en general esperaban que la actividad económica repuntara. Aunque no se esperaba que la recuperación compensara por completo las pérdidas del mes anterior, sí se preveía que absorbiera una parte sustancial de la caída.
Las cifras del EMAE publicadas el miércoles desmintieron esas expectativas: la actividad económica apenas subió un 0,1% mes a mes, ajustada estacionalmente, y cayó un 1,7% interanual. La actividad acumulada de enero a agosto, sin embargo, se mantuvo un 1,2% por encima del mismo periodo del año anterior.
Cinco de los sectores que vigila el EMAE crecieron en agosto frente al mismo mes de 2025. La minería y la explotación de canteras se destacó, con un aumento del 11,1% interanual, seguido por electricidad, gas y agua, con un incremento del 4,3%. Estos fueron los dos sectores que más aportaron al crecimiento global.
Mientras tanto, diez sectores registraron caídas interanuales. La pesca registró la mayor caída, del 15,7%, aunque el resultado estuvo fuertemente influenciado por factores estacionales.
Las contribuciones negativas más destacadas provinieron de la manufactura, con una caída interanual del 3,2%, y del comercio mayorista y minorista y reparaciones, que se contrajo un 3,5%.
Por qué Argentina no puede evitar una recesión técnica
Una recesión técnica se define, por lo general, como dos trimestres consecutivos con caída del PIB. La economía argentina se contrajo un 0,6% en el segundo trimestre de 2026, y la marcada caída de julio se convirtió en un lastre importante para el desempeño del tercer trimestre.
Los analistas del Departamento de Investigación Económica del Banco Provincia calcularon que la actividad económica habría tenido que crecer un 8,5% mensual en septiembre para evitar una recesión.
Ese crecimiento sería sin precedentes en la historia reciente de Argentina fuera del periodo pandémico y, además, particularmente difícil de lograr bajo la administración del presidente Javier Milei, marcada por la austeridad fiscal y el endurecimiento monetario.
Gonzalo Carrera, economista de la firma de consultoría Equilibra, explicó en X que, si bien el EMAE es una estimación del PIB que se revisa a medida que se dispone de más información, “parece muy poco probable que la economía se recupere lo suficiente en septiembre para evitar una recesión.”
De hecho, afirmó, “incluso evitar una contracción pronunciada parece difícil.” Incluso si el EMAE aumentara un 1,5% mes a mes en septiembre, añadió, el trimestre terminaría con una contracción del 2,3%.
Del mismo modo, Gabriel Caamaño, economista de la consultora Outlier, señaló que los analistas del mercado “volverán a revisar a la baja sus pronósticos de crecimiento” para 2026 tras los datos decepcionantes.
La Encuesta de Expectativas de Mercado de septiembre (REM), una encuesta mensual realizada por el Banco Central, ya había mostrado una marcada revisión a la baja tras las cifras de julio.
La encuesta proyectaba un crecimiento económico del 1,5% para 2026, una revisión a la baja considerable respecto al 2,1% pronosticado apenas un mes antes.
Las cifras de EMAE de septiembre se publicarán el 24 de noviembre, mientras que los datos del PIB del tercer trimestre están programados para su publicación el 16 de diciembre.