El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el programa económico del gobierno el martes en la apertura de la Conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA, en español), en medio de una caída histórica del sector manufacturero argentino.
En un encuentro con dirigentes empresariales en el Golden Center de Parque Norte, en la Ciudad de Buenos Aires, Caputo afirmó que para mejorar la competitividad de Argentina es necesario reducir impuestos, simplificar regulaciones y disminuir los costos financieros.
Argentina registró la segunda mayor caída industrial del mundo entre 2023, cuando Javier Milei asumió el cargo, y 2025, según un informe de la consultora Audemus, basado en datos de las Naciones Unidas. El sector manufacturero cayó un 7,9%, solo superado por Hungría.
En julio pasado, la actividad industrial argentina alcanzó niveles de la pandemia, con una caída interanual del 4,9%.
No obstante, el ministro de Economía defendió el rumbo económico del gobierno y descartó la posibilidad de recurrir a una devaluación para mejorar la competitividad de la industria argentina.
«Eso no implica reducir el ‘costo argentino’», dijo, refiriéndose a lo que en español se conoce como el costo argentino (los altos costos de hacer negocios en Argentina). «Eso empobrece a los trabajadores y trabajadoras. Cuando escucho a algunos colegas hablar de esto, veo una miopía económica preocupante», afirmó.
Caputo anunció a continuación las reformas que considera necesarias para mejorar la competitividad de forma sostenida: reducir impuestos, simplificar regulaciones, disminuir los costos financieros y reforzar la infraestructura.
El ministro también anunció una serie de medidas destinadas a aliviar la carga financiera y tributaria de las empresas, especialmente las pymes, incluyendo la extensión de los plazos fiscales y la suspensión de embargos de activos por deudas fiscales por parte de la ARCA (en español).
«El camino correcto»
El titular del Ministerio de Economía subrayó la necesidad de consolidar el cambio en el modelo económico introducido por su gobierno, afirmando que la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad son condiciones esenciales para restablecer la inversión y el crecimiento.
«Creo que es importante enfatizar de dónde venimos, y creo que la gran mayoría no quiere volver atrás. Venimos de un modelo que claramente no era el camino correcto. Los datos lo confirman», afirmó.
Según su valoración, el país había vivido más de 14 años de estancamiento en el empleo y en la actividad económica antes de que el presidente Milei asumiera el cargo.
Caputo atribuyó esto a un sistema caracterizado por déficits fiscales, emisión monetaria, deuda, restricciones cambiarias y la falta de crédito productivo.
Añadió que este modelo generó distorsiones financieras y obligó a la economía a permanecer cerrada, con consecuencias negativas para la producción y los ingresos.
Para respaldar su argumento, citó el periodo entre julio de 2022 y diciembre de 2023, durante el cual la actividad industrial cayó un 11%, según las cifras que presentó.
RIGI
Caputo afirmó que la meta es avanzar hacia un sistema en el que las condiciones de inversión establecidas bajo el RIGI puedan aplicarse gradualmente a todas las actividades productivas.
El funcionario aseguró que el objetivo del gobierno es crear condiciones para que todos los sectores se beneficien de un marco similar de incentivos y previsibilidad.
«La idea no es que permanezca como un régimen especial para siempre, sino que toda la economía converja hacia el RIGI», afirmó.
Con información de Ámbito