Durante décadas, la imagen icónica de una cancha de arcilla roja, gradas al aire libre y encuentros que se alargan fue inseparable de la Copa Davis en Argentina. Mientras el equipo argentino se enfrenta a Turquía, marcando su regreso a casa después de más de dos años y medio, esa tradición quedará relegada a un segundo plano.
Los días 19 y 20 de septiembre, Argentina jugará en el estadio Ruca Che de Neuquén, en una pista dura cubierta —una decisión impulsada por necesidades deportivas, pero también vinculada a una estrategia de desarrollo más amplia para el tenis argentino.
La decisión fue tomada por el capitán del equipo, Javier Frana, y los jugadores citados para la escuadra, con el calendario como factor decisivo. El enfrentamiento se disputará justo después de la gira por América del Norte y antes de la gira asiática, ambas disputadas sobre superficies duras. Mantener a los jugadores en un terreno familiar evita la necesidad de realizar un trabajo de adaptación.
La escuadra de Frana llega a la serie con un sólido rendimiento en canchas duras. Francisco Cerúndolo y Mariano Navone lograron victorias destacadas en el US Open, mientras que Thiago Tirante alcanzó la ronda de dieciséis en Montreal y los cuartos de final en Cincinnati.
Una decisión orientada al futuro
El director deportivo de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), Eddie Fiumara, afirmó que los jugadores argentinos “no son solo especialistas en arcilla” y pueden rendir a un alto nivel “en cualquier superficie.”
Subrayó que la elección de la superficie busca mirar más allá de este enfrentamiento específico.
“El 70% del tour se juega en pistas duras. La idea es que los jugadores más jóvenes se familiaricen cada vez más con este tipo de canchas. No podemos garantizar que cada enfrentamiento de la Copa Davis se juegue en canchas duras, pero queremos incorporarlas gradualmente,” declaró Fiumara.
La AAT optó por una superficie de velocidad media, clasificada como Categoría 3 por la ITF, con el objetivo de equilibrar velocidad, rebote y comodidad de los jugadores. La clasificación oficial de la ITF presenta cinco niveles: lento, medio-lento, medio, medio-rápido y rápido.
La pista será instalada sobre el piso de madera del Ruca Che por el fabricante español GreenSet, que fabrica superficies para algunos de los torneos más importantes del mundo, como el Abierto de Australia, las Finales de la ATP y las Finales de la Copa Davis en Bolonia.
El proceso es prácticamente un ejercicio en miniatura de ingeniería deportiva.
Primero, el piso de madera se protegerá con una capa de alfombra especializada. A continuación se colocarán paneles de madera entrelazados, de aproximadamente dos metros por un metro, sobre la superficie. Luego vendrá una base de resina acrílica mezclada con arena de sílice, seguida de varias capas de pintura acrílica.
En conjunto, el proceso requiere unos seis días de secado y ajuste, y se espera que la instalación esté lista para las primeras sesiones de práctica previstas para el 15 de septiembre.