Frío extremo y guerra en Oriente Medio dejan a las fábricas argentinas sin gas

25 julio, 2026

La ola de frío invernal y la guerra en Oriente Medio se han unido para representar el peor escenario posible para la industria argentina. A medida que la demanda de gas para uso residencial se dispara y los precios de importación se elevan, muchas empresas se enfrentan a la perspectiva de suspender sus operaciones, lo que genera inquietud en todo el sector manufacturero, según la publicación hermana de Herald, Ámbito.

La mayoría de las pequeñas y medianas empresas manufactureras que dependen del gas para sus procesos industriales adquieren el suministro a través de distribuidores locales, a los que la ley les exige dar prioridad a los clientes residenciales.

Durante los periodos de demanda máxima, los usuarios industriales son los primeros en enfrentar cortes de suministro.

Las grandes empresas industriales, incluidas las siderúrgicas, están conectadas directamente a la red principal de transmisión de gas mediante tuberías dedicadas y, en gran medida, quedan protegidas de estas interrupciones.

El impacto se concentra entre los fabricantes más pequeños que comparten la red de distribución con los hogares.

La industria consume aproximadamente 35 millones de metros cúbicos de gas al día, de una demanda diaria total de Argentina de alrededor de 120 millones de metros cúbicos.

El suministro proviene de la producción doméstica, principalmente del yacimiento de petróleo y gas de esquisto Vaca Muerta, así como del gas natural licuado (GNL) importado.

Tras el estallido de hostilidades entre Estados Unidos e Irán, se informó que los precios del GNL para usuarios industriales se dispararon, pasando de alrededor de 4 a 24 dólares por millón de BTU.

Con el gobierno nacional reculando frente a su papel tradicional en la gestión de los recursos energéticos, las pequeñas empresas se quedan con dos opciones poco atractivas: pagar precios internacionales —a menudo inaccesibles— o suspender la producción.

Preocupación en la industria

Según fuentes del mercado, los distribuidores han empezado a pedir a los pequeños empresarios que reduzcan el consumo de gas o dejen de usarlo por completo durante la ola de frío, una medida que podría pesar aún más sobre la actividad manufacturera.

Los precios del gas también varían mucho de una región a otra. En el sur de Argentina, donde el suministro proviene directamente de Vaca Muerta, los precios se mantienen en torno a 4 a 5 dólares por millón de BTU. En el norte, sin embargo, los mayores costos de transporte elevan los precios y muchas empresas dependen del GNL importado en lugar del gas de tubería.

Fuentes del sector señalan que la secretaría de Energía está promoviendo una respuesta basada en el mercado, mediante la cual las pequeñas empresas simplemente pagarían el precio de mercado vigente. El Estado, sostienen, no tiene previsto intervenir para evitar interrupciones del suministro.

Bajo este enfoque, la disponibilidad no es el principal problema: la asequibilidad sí lo es. La situación también subraya la necesidad de una mayor inversión en la infraestructura de distribución de gas, ya que la demanda invernal sigue exponiendo cuellos de botella en la red que amenazan la producción industrial.

Argentina ya ha enfrentado problemas similares con anterioridad. En 2005, el país experimentó una crisis de gas causada por escasez de suministro, lo que llevó al gobierno a suspender las exportaciones a Chile, recortar entregas a usuarios industriales y dar prioridad a la demanda residencial.

Las plantas de ciclo combinado, que también dependen del gas natural, se vieron afectadas. En aquel momento, Argentina experimentó apagones y aumentos en las importaciones de fuelóleo para mantener en funcionamiento la generación eléctrica.

Una visión de un experto

El exsecretario de Energía, Emilio Apud, dijo a Ámbito que las limitaciones de suministro de gas en el país deberían aliviarse para 2028, cuando se espera que se completen varios proyectos de infraestructura que están en construcción.

«Cuando llega el frío, las tuberías se enfrían y la presión cae, reduciendo la cantidad de gas que puede transportarse», afirmó Apud, explicando el impacto técnico de las bajas temperaturas. 

Añadió que se espera que las empresas con contratos de gas interruptibles soporten la mayor parte de los recortes de suministro.

Originalmente publicado en Ámbito

Valentina Herrera

Valentina Herrera

Soy redactora en Radios Tucumán y me apasiona contar las historias que ayudan a comprender nuestra provincia y a descubrir a quienes la hacen avanzar. Escribo sobre actualidad, cultura, sociedad, turismo y tendencias, siempre con una mirada cercana, curiosa y profundamente tucumana.