El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que una empresa privada con operaciones en Estados Unidos tiene previsto invertir 1.200 millones de dólares para erigir un reactor modular pequeño (SMR) en el complejo nuclear de Atucha. El reactor, conocido como ACR-300, fue diseñado en Argentina.
La iniciativa fue presentada por Meitner Energy, una firma con capital estadounidense y argentino. En mayo anterior, la empresa había adelantado su intención de construir el reactor, aunque en ese momento no aportó más detalles.
Según medios locales, el 60% de la firma pertenece al Ansari Group —una corporación controlada por el empresario iraní Hamid Ansari—, mientras que la participación restante recae en Black River Technology (BRT), una empresa estadounidense controlada por INVAP, la compañía tecnológica estatal argentina.
Diseñado por INVAP, el ACR-300 podría convertirse en el primer reactor de su tipo una vez finalizado.
Caputo afirmó que el CEO de Meitner Energy Latam, Teófilo Lacroze, y Pablo Franzetti, el responsable de asuntos externos y de nuevos negocios de la firma en Argentina, presentaron formalmente la propuesta para construir el reactor en Atucha utilizando capital privado estadounidense, el jueves.
“Este proyecto generará aproximadamente 2.000 empleos directos durante las etapas de desarrollo, construcción, puesta en marcha y operación,” afirmó Caputo.
“Continuamos trabajando para impulsar una tecnología nuclear que fomente el desarrollo energético de Argentina,” agregó.
Super RIGI
El portavoz presidencial Adrián Ravier destacó en una publicación de X que “por primera vez, una empresa privada ampliará la infraestructura energética de Argentina” y empujará los límites tecnológicos del país.
“Los cambios impulsados por el presidente Javier Milei han generado la confianza necesaria para que una empresa internacional elija a nuestro país para construir un reactor nuclear 100% privado,” escribió Ravier.
Dada la magnitud de la inversión, el proyecto podría acogerse al nuevo régimen de incentivos gubernamentales para industrias emergentes, conocido como “Super RIGI.” La iniciativa ya había sido aprobada por la Cámara Baja, pero aún necesita la aprobación del Senado.
Privatización del sector nuclear
El sector nuclear público de Argentina había estado desarrollando previamente el SMR CAREM-25, el primer reactor de potencia nuclear del país diseñado íntegramente en Argentina.
La construcción se detuvo cuando el proyecto, según se informó, estaba aproximadamente al 85% de su finalización, tras despidos y recortes de financiamiento.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) afirmó más tarde que el proyecto CAREM-25 no era comercialmente viable.
La administración de Milei, en cambio, dirigió su atención hacia INVAP, que había patentado el diseño ACR-300 en Estados Unidos, un movimiento que los críticos vieron como parte de un esfuerzo más amplio por privatizar el sector nuclear argentino.
En marzo de 2025, el gobierno anunció planes para construir cuatro reactores ACR-300 diseñados por INVAP en Atucha, pero no se habían hecho públicos avances adicionales hasta ahora.
El anuncio de Meitner Energy llega apenas días después de que el gobierno desvinculara a 61 empleados de la CNEA, incluidos profesionales y técnicos altamente especializados.