Las exportaciones argentinas atraviesan un auge sin precedentes en los últimos años, impulsado por un aumento en la producción de hidrocarburos, la actividad minera y una cosecha récord de granos.
Según estimaciones del think tank de orientación centro-derecha Fundación Capital, las exportaciones de mercancías podrían superar los 100.000 millones de dólares para fin de año, superando el récord histórico de 88,7 mil millones de dólares establecido en 2022. Se prevé que las exportaciones alcancen una cifra similar en 2027.
En este contexto, un informe de la firma de consultoría Biglobal sostiene que Asia “se está consolidando como uno de los principales impulsores del crecimiento de la demanda mundial de alimentos”, lo que genera una oportunidad para que Argentina diversifique sus mercados de exportación más allá de China.
“Su capacidad productiva y su oferta agroalimentaria le permiten satisfacer las necesidades de mercados en expansión, profundizar los lazos comerciales y diversificar los destinos de exportación”, señala el informe.
Según el Informe de Perspectivas Agrícolas OECD-FAO 2026–2035, los países de ingresos medios-bajos, encabezados por India y las economías del Sudeste Asiático, “representarán el 39% del crecimiento mundial en el consumo de productos agrícolas y pesqueros.”
Además, los analistas de Biglobal indicaron que las economías de la región “buscan ampliar sus redes de proveedores y reducir su dependencia de un puñado de socios comerciales” para fortalecer la seguridad de suministro.
La oportunidad de la India
La India se está posicionando como uno de los mercados más importantes para las exportaciones argentinas, dada su ya considerable participación en la cartera de exportaciones del país. Ocupa el quinto destino más importante de los productos argentinos, con exportaciones por 4.200 millones de dólares entre enero y agosto de 2026, según datos de INDEC, la agencia nacional de estadística de Argentina.
“La India es un mercado de gran tamaño y rápido crecimiento, impulsado por los servicios, la industria y un consumo interno en expansión. Su demanda de energía y alimentos ofrece oportunidades para las exportaciones argentinas”, explicó Biglobal.
El informe señaló que la demanda de aceites vegetales de la India es “particularmente relevante para Argentina”, ya que los aceites de soja y de girasol representan más del 80% de las ventas argentinas a ese mercado.
El estudio también señaló los esfuerzos de ambos países para asegurar el acceso a mercados de cítricos, nueces, arándanos y lentejas, lo que ayudaría a diversificar las exportaciones argentinas hacia la India. También destacó que el aumento del consumo de proteína en India está creando oportunidades para los productos pesqueros argentinos.
Sin embargo, la inversión india en Argentina sigue siendo baja. Hasta marzo de 2026 sumaba apenas 143 millones de dólares, con inversiones que abarcan servicios tecnológicos, agroquímicos y productos farmacéuticos, según el Banco Central de Argentina (BCRA).
Vietnam y Singapur: Alimentos y una plataforma de exportación
Vietnam, por su parte, combina una sólida base de manufactura y exportación con una demanda de granos e insumos para piensos que “complementa la oferta de Argentina”, señala el informe.
El año pasado, Argentina exportó mercancías por un valor de 2,7 mil millones de dólares a Vietnam, convirtiéndolo en el sexto destino de los productos argentinos.
Sin embargo, al igual que con la India, el comercio no se ha traducido en una inversión vietnamita sustantiva en Argentina: ascendió a apenas 4 millones de dólares en el primer trimestre de 2026.
“La inversión bilateral sigue siendo limitada en relación con la magnitud del comercio”, señala el informe.
Para Argentina, el informe identifica oportunidades de cooperación en agronegocios, procesamiento de alimentos, biotecnología y cadenas de valor relacionadas con la alimentación.
También destacó que Mercosur y Vietnam están negociando un acuerdo de comercio preferencial para mejorar el acceso al mercado y diversificar las oportunidades de exportación.
Singapur, por su parte, ya tiene un acuerdo de libre comercio con el bloque sudamericano, aunque Argentina es el único país miembro que aún no lo ha ratificado.
Para las empresas argentinas, Singapur “puede servir como un centro de comercio, logística o servicios desde el cual expandirse hacia el resto de Asia.” Las inversiones extranjeras directas (FDI) de Singapur en Argentina totalizan 911 millones de dólares, concentradas en la minería y la manufactura.
Corea del Sur y Japón: Inversión y tecnología
Aunque las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre Corea del Sur y Mercosur se han estancado desde 2021, el gobierno argentino firmó este año un memorando de cooperación sobre minerales críticos con Corea del Sur.
Según el informe, Corea del Sur ofrece a Argentina oportunidades de cooperación e inversión relacionadas con minerales críticos, tecnología y cadenas de valor industriales.
El informe cita la inversión de la empresa minera surcoreana POSCO en el proyecto de litio Sal de Oro, ubicado entre las provincias de Salta y Catamarca, cuyas inversiones anunciadas superan los 2.000 millones de dólares.
Japón, por su parte, tiene la mayor presencia de inversión extranjera directa entre los países asiáticos discutidos, con una inversión total de 2,6 mil millones de dólares, concentrada principalmente (75%) en el sector automotriz. Toyota es un ejemplo destacado, produciendo varios vehículos en Argentina.
La empresa japonesa también participa en el proyecto de litio Olaroz en la provincia de Jujuy.
Al igual que Corea del Sur, Japón es un mercado de altos ingresos con una demanda significativa de alimentos importados y recursos energéticos.
Para Argentina, ambos países ofrecen, por tanto, oportunidades para ampliar el comercio agroalimentario y atraer inversiones.