La agencia de calificación crediticia Moody’s elevó la calificación de la deuda soberana de Argentina y actualizó su perspectiva para el país, pasando de estable a positiva, citando un menor riesgo de impago y una gobernanza que mejora.
El martes, la agencia subió las calificaciones de emisor a largo plazo en moneda local y en moneda extranjera del gobierno argentino, de Caa1 a B3.
El Secretario de Política Económica de Argentina, José Luis Daza, destacó que la nueva calificación es equivalente a la calificación B- de las agencias Fitch y S&P, lo que significa que los tres principales calificadores “están alineados en una calificación B- desde hace más de una década.”
Añadió que “miles” de mandatos de inversión institucional que exigen calificaciones de dos o tres agencias, o que se basan en una calificación promedio, ya cuentan con la “luz verde” para invertir en Argentina.
Calificación de Moody’s
Moody’s afirmó en un comunicado que la subida de la calificación del país refleja su evaluación de que el riesgo de impago argentino ha “disminuido de forma material” a medida que la estabilización macroeconómica ha avanzado “más allá de la fase inicial de ajuste” y se ha trasladado a una “mejora más duradera” de los fundamentos crediticios, lo que calificaron como “un indicio de una gobernanza que mejora.”
“Sostenidos superávits fiscales, inflación a la baja y la continuación de la liberalización económica fortalecen la credibilidad de la política y reducen la volatilidad macroeconómica,” afirmó la agencia.
También explicó que las perspectivas de la posición externa de Argentina “han mejorado notablemente” gracias a un desempeño exportador más sólido y a un aumento de la inversión extranjera directa en los sectores de energía y minería, así como a un mejor acceso a financiamiento externo.
“La perspectiva positiva refleja nuestra opinión de que el perfil crediticio de Argentina podría fortalecerse aún más a medida que las mejoras estructurales en las finanzas externas se combinen con la estabilidad macroeconómica en curso,” dijeron.
Si bien reconoció que siguen existiendo riesgos políticos de cara a las elecciones presidenciales de 2027, la agencia consideró que “la gama de resultados de políticas se ha estrechado en relación con ciclos anteriores, aumentando la probabilidad de continuidad de políticas y de ganancias sostenidas en liquidez externa y capacidad de pago de la deuda.”
Según Moody’s, el ajuste macroeconómico de Argentina “ha evolucionado hacia un proceso de normalización más amplio”, respaldado por superávits fiscales sostenidos y un “cambio decisivo” hacia una política económica y monetaria estabilizadora.
Daza celebró la consideración de Moody’s de que la estabilidad macroeconómica y la disciplina fiscal “tienen cada vez más probabilidades de perdurar más allá de este gobierno.”
Techos de la moneda local y de la moneda extranjera
La agencia también elevó el techo de país en moneda local de Argentina de B1 a Ba3. El techo de país en moneda extranjera también fue elevado de B2 a B1.
“La brecha de tres peldaños entre el techo de la moneda local y la calificación soberana B3 equilibra la creciente previsibilidad de las acciones e instituciones gubernamentales y una menor huella del gobierno en la economía y el sistema financiero, frente a los riesgos políticos persistentes y desequilibios externos que se están mejorando lentamente,” explicó Moody’s.
Con respecto a la brecha de un peldaño entre el techo de la moneda extranjera y el techo de la moneda local, la agencia señaló que “refleja una mayor eficacia de las políticas y un endeudamiento externo relativamente bajo, equilibrados por una baja apertura de la cuenta de capital.”
Según Daza, esto permitirá a las empresas argentinas con perfiles crediticios más sólidos obtener calificaciones más altas, “reduciendo así sus costos de financiación y ampliando su acceso a los mercados internacionales.”