Misterio en torno a Annabelle: revelan dónde estaba la muñeca maldita cuando murió su custodio
Dan Rivera, investigador paranormal y custodio de la célebre muñeca, fue hallado muerto en un hotel de Gettysburg. La muñeca no estaba con él al momento del fallecimiento, pero el enigma crece.
La trágica muerte de Dan Rivera, el custodio de la famosa muñeca “maldita” Annabelle, sigue rodeada de misterio. El influencer e investigador paranormal fue hallado sin vida en su habitación de hotel en Gettysburg, Pensilvania, el pasado domingo, horas después de haber terminado una exitosa presentación de la gira Devils on the Run Tour, donde era el principal orador.
Según reveló el forense Francis Dutrow al medio CNN, al momento del fallecimiento la muñeca no se encontraba en la habitación del hotel, como se especulaba en redes sociales, sino que estaba guardada junto al resto del material del espectáculo. A pesar de eso, el hecho de que la muerte se produjera en un contexto tan ligado a objetos supuestamente poseídos, como Annabelle, reavivó las teorías sobre fuerzas paranormales.
Rivera, de 54 años, había manifestado sentirse mal y se retiró a descansar a su habitación. Al no responder mensajes ni llamadas, sus compañeros de gira fueron a buscarlo y lo encontraron sin signos vitales. Las causas de su muerte aún no fueron determinadas, lo que suma más inquietud entre sus seguidores.
La Sociedad de Nueva Inglaterra para la Investigación Psíquica, fundada por los célebres demonólogos Ed y Lorraine Warren, expresó su pesar por la pérdida en un comunicado publicado en redes sociales. “Dan fue un padre, esposo y amigo leal. Seguiremos con su legado, como él lo hubiera querido”, expresaron.
Rivera tenía una estrecha relación con Lorraine Warren, a quien acompañó incluso en sus últimos años de vida. Se formó como investigador dentro de la organización y fue parte de numerosos documentales y producciones sobre fenómenos paranormales, incluyendo Most Haunted Places y 28 Days Haunted, de Netflix.
El caso de Annabelle, la muñeca de trapo de la línea Raggedy Ann, se hizo famoso en los años 70 cuando dos jóvenes reportaron sucesos extraños en torno al objeto. Si bien inicialmente se pensó que estaba poseída por el espíritu de una niña, los Warren determinaron que se trataba de una entidad maligna adherida al juguete. Desde entonces, se convirtió en uno de los objetos paranormales más célebres del mundo.
Hoy, el legado de los Warren continúa en manos de su hija Judy y su yerno Tony Spera, quienes decidieron mantener la gira en curso en honor a Rivera y al trabajo de los fundadores. Mientras tanto, el misterio alrededor de la muerte del custodio de Annabelle alimenta el mito de la muñeca más temida del ocultismo moderno.



