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Salud

Tener un perro o un gato puede proteger la memoria y el lenguaje en la vejez

Una investigación de la Universidad de Ginebra reveló que convivir con perros o gatos ayuda a frenar el deterioro cognitivo en adultos mayores. La memoria y la fluidez verbal, entre las funciones más beneficiadas.

julio 18º 2025, 1:56:03 p. m.

Más allá de su valor emocional y compañía, los animales domésticos también podrían ser aliados clave para la salud mental en la vejez. Un nuevo estudio liderado por la Universidad de Ginebra y publicado en Scientific Reports sugiere que tener un perro o un gato está vinculado a un enlentecimiento del deterioro cognitivo, con beneficios específicos según la especie.

Según explicó la autora principal, Adriana Rostekova, el estudio analizó durante 18 años a personas mayores de 50 años, utilizando datos de la Encuesta de Salud y Jubilación en Europa. Los resultados mostraron que los dueños de perros presentaron una menor pérdida de memoria, tanto inmediata como a largo plazo, mientras que quienes convivían con gatos mostraron una mayor fluidez verbal con el paso del tiempo.

La rutina que implica tener un perro —como los paseos diarios, la atención constante y la interacción social— actuaría como una forma de estimulación cognitiva sostenida. En el caso de los gatos, la necesidad de interpretar su comportamiento y comunicarse de manera más sutil y creativa se vincula con una activación cerebral relacionada al lenguaje.

En contraste, los investigadores no hallaron beneficios cognitivos relevantes en quienes tenían peces o aves. Las razones podrían estar en la menor demanda física y emocional que implican estas mascotas, así como en factores como el ruido nocturno que puede alterar el sueño.

Desde una perspectiva neuropsicológica, el estudio respalda la idea de que la interacción con perros y gatos activa áreas clave del cerebro, como la corteza prefrontal y regiones vinculadas a la flexibilidad cognitiva. Además, se destaca el impacto social: los perros fomentan encuentros con otras personas durante sus paseos, y los gatos brindan compañía a personas con redes sociales más limitadas.

Estos hallazgos abren la puerta a nuevas estrategias de salud pública. Promover la tenencia responsable de mascotas podría convertirse en una herramienta accesible y efectiva para prevenir el deterioro cognitivo y fomentar un envejecimiento más saludable y activo. Según Rostekova, los beneficios de convivir con animales domésticos trascienden lo emocional: son medibles, sostenidos y pueden formar parte de políticas integrales de bienestar para adultos mayores.