La subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios Ultramarinos del Reino Unido, Uma Kumaran, rechazó la decisión de Argentina de iniciar un arbitraje sobre el proyecto petrolero Sea Lion en la zona de las Malvinas, afirmando que ello “plantea cuestiones” sobre la “fiabilidad como socio del Reino Unido” de ese país.
Kumaran, quien también es diputada, describió la medida como “el último intento de socavar los derechos y los medios de subsistencia” de las personas de las Islas Malvinas.
“Defenderemos con firmeza sus deseos, su economía y su derecho a decidir su propio futuro. Como ha dejado claro el primer ministro, nuestro apoyo es firme e inquebrantable”, decía el comunicado.
“El comunicado añadió que “los esfuerzos para obstaculizar la actividad económica legal en las islas no son actos de compromiso internacional responsable; son intentos deliberados de socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo autogobernado.”
La respuesta de Rockhopper ante Argentina
La firma petrolera británica Rockhopper Exploration publicó sus resultados del primer semestre de 2026 el miércoles, en los que reafirmó su objetivo de iniciar la producción de petróleo en el proyecto Sea Lion, frente a las Malvinas, en el primer trimestre de 2028.
Incluido en ese documento estaba la respuesta de la empresa a las acciones de Argentina destinadas a detener la perforación en la zona, haciendo eco de los comentarios de las autoridades de las Islas Malvinas y del gobierno británico que describían las medidas como “ilegítimas y carentes de justificación legal.”
El informe añadió que Navitas, la empresa israelí que gestiona el proyecto, consideraba sus licencias petroleras válidas y otorgadas legalmente por el gobierno de la isla. Rockhopper posee un 35% de participación en Sea Lion, mientras que Navitas tiene el 65% y opera el proyecto.
Según Rockhopper, Navitas no espera que los acontecimientos recientes tengan un impacto material en el cronograma de Sea Lion. La empresa israelí planea comenzar a perforar pozos de desarrollo a principios de 2027.
Rockhopper recaudó un total de 200 millones de dólares en EE. UU. mediante una colocación de acciones y una oferta abierta. La empresa indicó que los ingresos son suficientes para financiar sus compromisos hasta mediados de 2028, incluida su participación en la primera fase de Sea Lion, la adquisición y puesta en servicio de un segundo buque flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO), y actividades de exploración.
Argentina intensifica la presión
La reafirmación del cronograma de Sea Lion llega en un momento en que Argentina intensifica sus esfuerzos para desafiar la actividad petrolera y de gas en las aguas circundantes a las Islas Malvinas.
A principios de septiembre, el gobierno argentino introdujo un nuevo régimen de sanciones que abarca a individuos y empresas que realizan actividades de hidrocarburos sin autorización argentina en áreas marítimas asociadas a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
El Decreto 868/2026 designó al Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina como la autoridad competente e introdujo controles adicionales para las empresas que buscan acceder al régimen de incentivos a la inversión RIGI o a permisos de hidrocarburos.
El gobierno, posteriormente, presentó denuncias contra empresas vinculadas a Sea Lion, argumentando que algunas poseen licencias concedidas por el Reino Unido que Argentina considera ilegítimas.
La disputa se intensificó el 28 de septiembre, cuando el presidente Javier Milei ordenó al Ministerio de Relaciones Exteriores y a los equipos legales gubernamentales iniciar procedimientos de arbitraje bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Argentina ha exigido que el Reino Unido evite el inicio o la continuación del desarrollo de hidrocarburos en Sea Lion. También advirtió que, ante la falta de respuesta, recurriría al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para buscar medidas provisionales.
Aviso editorial: Aunque el Reino Unido se refiere al territorio como las “Islas Malvinas”, Argentina cuestiona fuertemente ese nombre. El Buenos Aires Herald utiliza “Malvinas” para referirse a las islas.
Con información de Ambito